Del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, una fecha que busca promover y concientizar sobre la importancia de la lactancia para la salud y el desarrollo de los bebés.
La leche materna es el alimento ideal durante los primeros meses de vida: aporta los nutrientes necesarios para el crecimiento, fortalece el sistema inmunológico y contribuye al desarrollo del vínculo entre la madre y su bebé.
Cada experiencia de lactancia es única y puede requerir acompañamiento e información adecuada. Por eso, desde SEMM compartimos algunas recomendaciones para la extracción y conservación de leche materna:
Antes de extraer leche:
- Lavate las manos con agua y jabón.
- Utilizá recipientes limpios, preferentemente de vidrio con tapa plástica o de plástico aptos para alimentos.
- Realizá un masaje suave en la mama para favorecer la extracción.
Durante la extracción:
- Descartá las primeras gotas y recolectá la leche en el recipiente elegido.
- No llenes completamente el frasco, ya que la leche aumenta su volumen al congelarse.
- Rotulá cada recipiente con la fecha de extracción.
Para conservarla:
- Guardá la leche en la parte más fría de la heladera y, si no será utilizada próximamente, congelala.
- Organizá los recipientes utilizando primero la leche con mayor antigüedad.
- Para descongelar, se debe evitar el uso de microondas. Se tiene que descongelar a baño maría o grifo. También se puede pasar del freezer a la heladera.
- Recordá la Regla del Tres: hasta 3 horas a temperatura ambiente, 3 días en el fondo de la heladera y 3 meses en el freezer.
La lactancia es un momento de conexión, cuidado y acompañamiento. Contar con información y apoyo profesional puede ayudar a transitar esta etapa con mayor confianza y tranquilidad.


